Crítica Bibliographica, 07/01/2006
Público. Mil Folhas. Música clásica, 29/12/2006, p. 22-23.
Revista Goldberg, nº 36, noviembre 2005, p. 83
Revista Scherzo, nº 199, julio 2005, p. 66
Diario de Sevilla, 21/5/2005
     
Entre aventuras y encantamientos. Música para don Quijote
Juan José Pastor Comín (Universidad de Castilla-La Mancha)
Crítica Bibliographica, 7/01/2006
"En muy pocas ocasiones la celebración del tan traído y llevado IV Centenario de la Primera parte del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha nos ha procurado satisfacciones como la de esta cuidadísima publicación que bien merece ser subrayada como una de las contribuciones más originales y sobresalientes a las que sin duda asistiremos. Entre aventuras y encantamientos. Música para don Quijote va mucho más allá de la acostumbrada selección de música en tiempos de Cervantes -tarea ilustrativa y oportuna, aunque en los últimos meses 'oportunista' con proyectos que pocas veces tienen algo que ver con la obra de nuestro escritor- y se aventura con arrojo sobre el digno compromiso de la lectura. Los doctores Lola Josa, profesora en la Universidad de Barcelona, y Mariano Lambea, investigador en el Departamento de Musicología de la Institución Milá y Fontanals del CSIC, cuyos sólidos trabajos en torno a la música y poesía en los cancioneros polifónicos del siglo XVII son el mejor ejemplo de que Música y Filología pueden y deben ir precisamente de la mano allí donde fue siempre natural su convivencia, han vuelto a renovar y a iluminar nuestra comprensión del Siglo de Oro con esta excepcional selección y recreación -en su más amplio sentido- de textos adaptados a las fuentes musicales del último renacimiento y primer barroco español.
Entre aventuras y encantamientos recoge, por un lado, algunos de los romances viejos que Cervantes incorpora a sus obras -el Romance del Marqués de Mantua, por ejemplo-, permitiéndonos así escuchar la música que late y anima el corazón de la empresa quijotesca. Sin embargo, es precisamente allí donde la selección de las obras se rige no ya por criterios ilustrativos dirigidos a recuperar la música que sin duda escuchó nuestro escritor, sino, antes bien, como respuesta creadora a ese mundo imaginado que Cervantes nos propuso y que en definitiva ha sido engendrada por la lectura profunda del 'desocupado lector', donde esta obra colectiva ofrece su verdadera dimensión. Por ello, conviene quizá detallar el proceso de gestación y formación que ha guiado la singular interpretación que los profesores Lambea y Josa nos proponen para así convenir finalmente con Cervantes en que leer es tarea tan abnegada que requiere inevitablemente esa desocupación previa.
A partir de dieciséis textos, seleccionados de ambas partes del Quijote por su singular relieve en el conjunto de la obra (la presentación del héroe, el nombre de Dulcinea y su sin par belleza, la condición villana de Sancho, la aventura de los gigantes, la ingratitud de la amada, la penitencia del caballero, la entrada a El Toboso, los cantos del caballero y su epitafio final), se elaboran en unas ocasiones, se adaptan en otras, unos textos poéticos que surgen como contrapunto a las palabras cervantinas. Para este difícil contracanto, los autores se han servido de su vasto conocimiento y experiencia en el patrimonio musical español de nuestros Siglos de Oro, donde se mueven, sin duda, como pez en al agua. Por ello, unas veces sobre la música del XVI y XVII, con nuevos textos poéticos ad hoc -desde el mejor espíritu de los contrafacta-, que se levantan como respuesta lírica al texto narrativo de la novela y, en otras ocasiones, desde textos líricos que ya se cantaban en vida de Cervantes, y que son ligeramente adaptados como réplica a la propuesta del escritor, asistimos a una original, brillante y sugerente colección de obras poéticomusicales -una auténtica flor de música y poesía nueva- coronada sin duda por el fin último de esta aventura: el encantamiento.
Este encantamiento o embrujo final, sin duda, no hubiera sido posible sin la estrecha cooperación y el ensalmo de Àngel Recasens, quien, al frente de La Grande Chapelle, ha sido capaz de traducir y llevar hasta nuestros oídos este apasionante juego polifónico -tanto textual como sonoro. Debe destacarse, pues, el excelente trabajo de interpretación tanto en el ámbito tímbrico -cuya riqueza se ofrece siempre relevante en la expresión del sentido- como melódico, subrayado por la notable independencia de las voces. Sobre músicas del Cancionero Musical de Turín, del Cancionero Musical de Coimbra, Libro de tonos humanos, del Cancionero de la Sablonara o del Cancionero Musical de la Casa de Medinaceli escuchamos este intenso discurrir lírico del que merecen ser destacadas, por la originalidad en su adaptación, las piezas Suelen las fuerzas del amor (Quijote II, 46) y el epitafio final Yace aquí el hidalgo fuerte, sobre músicas del Cancionero poético-musical hispánico de Lisboa y de Joan Pau Pujol respectivamente.
En definitiva, estamos ante uno de los grandes aciertos en el maremagnum de celebraciones que, lejos de limitarse a las recuperaciones arqueológicas acostumbradas se arriesga venturosamente por el camino de la creación y recreación, recuperando así el espíritu y el más puro estilo de nuestros escritores y compositores áureos. Lástima que perlas tan valiosas se prodiguen tan poco".
 
   
"Laudas" à música antiga espanhola
Cristina Fernandes
Público. Mil Folhas. Música clásica, 29/12/2006, p. 22-23.

"Os dois primeiros discos da Lauda, publicados ainda em 2005, prestam homenagem ao imortal heroi de Cervantes, enquadrando-se nas comemorações dos 400 anos da publicação do 'D. Quixote' (1605). 'Entre aventuras y encantamientos' é mais uma das muitas produções discográficas que em 2005 evoacaram esta efeméride e cujo trabalho mais notável foi o realizado por Jordi Savall (Alia Vox). No entanto, a proposta de La Grande Chapelle foi orientada noutro sentido: por um lado procura recriar a música e o ambiente musical familiar a D. Quixote (portanto anterior a 1605); por outro traz-nos a música das primeiras décadas do século XVII que o próprio Cervantes teria conhecido. Foram registadas obras dos cancioneitos da época, alguns poemas de Cervantes aplicando-lhe melodias conhecidas através da técnica da contrafacta, romances, peças sacras de Mateo Romero e Victoria, um belíssimo Tento Grande de 4º Tono de Aguilera de Heredia, obras de Carlos Patiño e Joan Pau Pujol. Uma selecção de excertos da novela inspiraram a escolha dos poemas e peças musicais (profanas, religiosas e instrumentais) num percurso relativamente livre mas em diálogo com a obra de Cervantes. As vozes de Cécile Kempenaers, Sytse Buwalda e Hervé Lamy e um conjunto instrumental com flautas de bisel (com algumas intervenções marcantes), viola de arco, violone, guitarra, tiorba, harpa e percussão fornecem uma interpretação apelativa mas dotada de uma certa contenção expressiva, quando comparada com os projectos mais exuberantes de Savall ou José Miguel Moreno".
 
   
En el cuarto centenario...
Dinko Fabris
Revista Goldberg, nº 36, noviembre 2005, p. 83.

4 Estrellas de Goldberg


"En el cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote no podían faltar iniciativas musicales vinculadas al héroe cervantino. Este CD es, tal vez, el homenaje más original, pues se han seleccionado para él algunas líneas de los célebres capítulos de la novela como itinerario de un viaje de aventuras y encantamientos a través de los sonidos, reales o imaginarios, del Ingenioso Hidalgo y su creador. El disco nace de la feliz colaboración entre Lola Josa (responsable de la selección de los textos) y Mariano Lambea (que ha escogido y adaptado las músicas), con los componentes de La Grande Chapelle dirigidos por Ángel Recasens, de los que recordaremos, al menos, a los seis cantantes (Cécile Kempenaers, Helen y Kate Ashby, Sytse Buwalda, Hervé Lamy y Lieven Termont), además de la arpista Hannelore Devaere; junto con ellos intervienen otros ocho instrumentistas que tocan flautas, violas, guitarras y percusión. (...) la intención de los organizadores ha sido ofrecer una panorámica del mundo sonoro de Cervantes y don Quijote, y las líneas de la novela aparecen adaptadas como contrafactos a módulos musicales ya existentes, según solía hacerse en aquel tiempo (...)".
 
 
Una banda sonora para El Quijote
Pablo J. Vayón
Revista Scherzo, nº 199, julio 2005, p. 66.

"En el año en que se conmemora el cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote no podían faltar trabajos discográficos orientados a presentar el ambiente sonoro en que trabajó Cervantes y por el que presumiblemente se mueven los personajes de la novela. [...]
Estos dos trabajos se acercan a la magistral obra de Cervantes desde planteamientos diferentes y que pueden ser entendidos como complementarios. Si Ángel Recasens busca una implicación absoluta con la literalidad de la novela, hasta el punto de que recurre al contrafactum para poner música a algunos de sus poemas, y descarga una parte muy importante del peso de la interpretación sobre la polifonía de las voces; José Miguel Moreno ofrece una panorámica mucho más general, casi una crónica de ambiente en torno a la figura del escritor y sus personajes, y sus recreaciones basculan constantemente entre las danzas puramente instrumentales y las canciones para voces solistas con acompañamiento.
Constituida recientemente a partir de la Capilla Príncipe de Viana, La Grande Chapelle parece nacer como un proyecto sólido y de amplio alcance, ya que Ángel Recasens ha conseguido reunir en torno a él a un buen número de primeras figuras de la música antigua europea. Cantantes como Cécile Kempenaers, Hervé Lamy o Lieven Termont e instrumentistas como los flautistas Bart Coen y Peter de Clercq, el gambista Piet Stryckers, el laudista Philippe Malfeyt o la arpista Hannelore Devaere son habituales de algunos de los más importantes conjuntos euorpeos dedicados a la música del Renacimiento y el primer barroco (Capilla Flamenca, Ensemble Romanesca, Huelgas Ensemble...).
Una primera parte del trabajo de Recasens y su grupo está dedicada a temas del Romancero, con músicas anónimas extraídas del Cancionero de Turín o del Libro de tonos humanos que se conserva en la Biblioteca Nacional. En este apartado habría que incluir también Nunca mucho costó poco de Carlos Patiño o Al tronco de un verde mirto de Fray Gerónimo. La Grande Chapelle ofrece de estas piezas versiones coloristas, de gran viveza rítmica y una rica mezcla de timbres instrumentales y vocales. Un Tiento de cuarto tono de Sebastián Aguilera de Heredia, en transcripción para conjunto instrumental, sirve de bisagra al disco. Su segunda parte está dominada por un tono más austero en materia de color, la inclusión de un par de temas religiosos (un Miserere, no completo, de Mateo Romero y el Super flumina Babylonis de Victoria) y el recurso al contrafactum al que hacíamos antes referencia. Se trata en concreto de hasta cinco poemas incluidos en el Quijote y sobre los que nunca se había escrito música (Árboles, yerbas y plantas, Sancho Panza es aqueste, Suelen las fuerzas de amor, Amor cuando yo pienso y Yace aquí el hidalgo fuerte) a los que se ha acoplado música de Romero, Chacón, anónima y de Joan Pau Pujol. La interpretación de esta segunda parte del CD es, como dijimos, más austera, con versiones a cappella incluidas del Miserere de Romero y de ¡Oh, más dura que mármol a mis quejas! de Pedro Guerrero sobre célebre poema de Garcilaso. Un gran refinamiento en el fraseo y un cuidado exquisito en la prosodia (admirable la pronunciación de los cantantes, todos extranjeros, del conjunto de Recasens) culminan un trabajo muy interesante por lo poco habitual del repertorio y por unas interpretaciones bien contrastadas y elegantes.
[...] Como dijimos, dos trabajos complementarios, que pueden servir magníficamente como banda sonora para encuadrar las andanzas del personaje novelesco más célebre de la literatura universal".

 
 
Glosas y canciones para el caballero de la triste figura
Pablo J. Vayón
Diario de Sevilla, 21/5/2005

"[...] En este sentido, gran parte de la atención musical de este año cervantino se ha dirigido a desvelar, analizar y presentar músicas inspiradas en el Quijote, desde el mismo siglo XVII hasta nuestros días. Los dos discos que traemos hoy a nuestra página se dedican, en cambio, a presentar cuál fue el ambiente musical en el que se incubó la novela. Si José Miguel Moreno al frente de su Orphénica Lyra se limita a presentar romances, canciones y danzas variadas del tiempo de Cervantes, música que bien pudo haber conocido el escritor madrileño, Ángel Recasens va más lejos, al presentar algunos textos extraídos del Quijote a los que se han acoplado melodías preexistentes, según el procedimiento, habitual en la época, del contrafactum.
Entre aventuras y encantamientos se convierte así en una aportación singular a la música española de los siglos XVI y XVII. Recasens ha conseguido reunir en La Grande Chapelle a un interesantísimo conjunto de cantantes e instrumentistas europeos, entre los que destacan la soprano Cécile Kempenaers, el tenor Hervé Lamy, el barítono Lieven Termont, el flautista Bart Coen o la arpista Hannelore Devaere. Sus interpretaciones de diversos romances anónimos y música, religiosa y profana, de Victoria, Mateo Romero, Carlos Patiño, Pedro Guerrero o Joan Pau Pujol resultan de un refinamiento y una delicadeza más que notables. Son versiones que descansan su peso sobre las voces y en las que la trama polifónica de las obras no trata de ocultarse, sino que incluso se resalta con la interpretación de algunas piezas a cappella.
[...] Dos discos que acaso sirvan a alguien para confirmar la sentencia del hidalgo manchego: 'Donde hay música, no puede haber cosa mala' ".

 
 
 
     
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